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SUPLEMENTACIÓN Y MICROBIOTA

Dr. Diego Moreno Pérez – Artículo divulgativo publicado en la revista Sportraining Marzo 2020 basado en uno de nuestros últimos estudios de investigación.

El uso de suplementos deportivos es común en gran parte de los atletas que están sometidos a altas cargas de entrenamientos. Existen evidencias claras de que el uso de complementos proteicos, optimizan los procesos de recuperación muscular, predisponen a un menor riesgo de lesiones y permiten alcanzar resultados superiores durante las sesiones de trabajo, sin embargo, sus efectos sobre otros órganos como la microbiota son más desconocidos.

LA MICROBIOTA

La microbiota intestinal son un conjunto de bacterias que se encuentran en el intestino, siendo la mayoría de estas beneficiosas para la salud del huésped. Dentro de sus funciones, ayudan a preservar nuestro sistema inmunitario y en la absorción de nutrientes. La microbiota es un factor determinante en el almacenamiento de energía a través del metabolismo de las proteínas y en la producción de varios metabolitos (ácidos grasos, amoníaco, compuestos con presencia de azufre) y compuestos neuroactivos (triptamina, serotonina, fenetilamina e histamina). Algunos de estos como podéis intuir, están relacionados con efectos nocivos para nuestra salud (amoniaco y el sulfuro de hidrógeno) al favorecer la aparición de cáncer de colon y la enfermedad inflamatoria intestinal.

Además, la microbiota intestinal es capaz de sintetizar aminoácidos que pueden ayudarnos en las diferentes vías de recuperación muscular al finalizar un entrenamiento, favoreciendo incluso la liberación de insulina que podría contribuir en esta función anabólica.

Microbiota y Ejercicio Físico

Antes de iniciar esta investigación, publicamos los resultados de otro estudio que demostró que  el ejercicio físico, no necesariamente orientado al rendimiento, modula el perfil de la microbiota.

Existe una correlación entre la práctica deportiva y el aumento de ciertos microorganismos (Faecalibacterium prausnitzii, Roseburia hominis y Akkermansia muciniphila) que promueven cambios beneficiosos en nuestra salud.  En cambio, aquellas personas que tienen un estilo de vida sedentario y que padecen ciertos desórdenes en su composición corporal, muestran una microbiota alterada.

Esta investigación demostró por primera vez algo que ya intuíamos y que otorga aún más credibilidad al Ejercicio Físico como herramienta que promueve Salud. La dosis necesaria parece que es la que recomienda la Organización Mundial de la Salud  (OMS), sin ser necesarias cargas muy elevadas aunque sí con cierta frecuencia.

Planteamiento de un estudio orientado con atletas entrenados

Considerando que la actividad física puede inducir cambios en la microbiota a través de varios factores (a) mioquinas liberadas durante el ejercicio o (b) cambios en el tránsito intestinal generados por el entrenamiento, promoviendo así el crecimiento de ciertas especies beneficiosas para la salud; decidimos realizar otro estudio diferente pero aplicado al rendimiento deportivo, valorando la relación entre la microbiota y el uso de un suplemento de proteínas, algo que es común en los atletas que están sometidos a un programa de entrenamiento exigente.

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN CON CORREDORES

Método

El estudio contó con 24 corredores entrenados en la prestigiosa clínica de entrenamiento “Run Faster & Better”, los cuales, tenían al menos 5 años de experiencia, se encontraban entre 18-45 años de edad, entrenaban un mínimo de 5 sesiones semanales y tenían un consumo de oxígeno máximo (VO2max) de al menos 60 ml/kg/min. Debido a que estudios previos informaron de diferencias asociadas al género dentro de la microbiota intestinal y de la respuesta a la dieta, se seleccionaron solo a los varones para disminuir la variabilidad.

El proceso de intervención duró 10 semanas. Los sujetos fueron asignados en dos grupos, según el suplemento que tomaban al acabar cada sesión de trabajo (a) ingesta de proteína hidrolizada junto a carbohidratos – 20gr beef & whey con 250ml zumo – (b) toma solo de carbohidratos – 20gr maltodextrina con 250ml zumo de frutas. Se garantizó previamente que no existieran diferencias intergrupos significativas en: consumo diario habitual de ciertos nutrientes (PROT y hierro hemo), nivel de rendimiento (umbrales fisiológicos y VO2max) y valores corporales (masa grasa y muscular).

Antes de iniciar la intervención, cada atleta realizó un test progresivo hasta alcanzar el VO2max. Durante la prueba, se monitorizó la frecuencia cardiaca y fue asociada a diferentes zonas de entrenamiento, para permitir así un control de la carga interna de cada deportista. Usamos el método ECOS para garantizar que no hubiera diferencias en la dosis de trabajo entre grupos durante la intervención.

Prueba de Esfuerzo en la Clínica Run Faster & Better

Antes y después de la intervención, cada deportista entregó dos muestras congeladas de heces y de orina. Una anterior a la prueba de esfuerzo y otra justo después del test. La recolección se realizó gracias a un kit de muestras fecales que fueron almacenadas posteriormente a -80ºC.

Analizamos la microbiota, el contenido de agua, el ph, niveles de amoníaco y ácidos grasos de cadena corta (SCFA) a través de muestras fecales, y  los niveles de malondialdehído (marcador de estrés oxidativo) con plasma y orina.

Resultados y Discusión

PH fecal, contenido de agua, amoníaco y concentraciones de SCFA no cambió, lo que indica que la suplementación con proteínas no aumentó la presencia de estos metabolitos derivados de la fermentación.

Del mismo modo, no tuvo impacto en los niveles de estrés oxidativo; sin embargo, aumentó la abundancia del filo Bacteroidetes y disminuyó la presencia de otras bacterias relacionadas con efectos positivos en nuestra salud  (incluidos Roseburia, Blautia y Bifidobacterium longum). Una elevada ingesta de proteínas pueden aumentar las cantidades que llegan al colon, donde son metabolizadas por la microbiota del colon, induciendo cambios en las poblaciones de microbiota y en los metabolitos microbianos. Parece que algunas bacterias tienen una actividad proteolítica, usando la urea del catabolismo proteico como fuente de nitrógeno. Es por ello que incorporar un suplemento de proteínas, podría aumentar la disponibilidad de sustratos para estas bacterias, favoreciendo su crecimiento en relación a otras menos perjudiciales para la salud.

Conclusiones

La suplementación de proteínas a largo plazo puede tener un impacto negativo en la microbiota intestinal. Sin embargo, si somos capaces de equilibrar la relación proteína / carbohidrato con prebióticos cuando la ingesta de proteínas es elevada, o acompañar la ingesta de suplementos de proteínas con probióticos, podría resultar una gran estrategia para suavizar este desequilibrio observado en la microbiota intestinal.

Recordad que recientemente hemos mostrado en esta revista que incorporar una ingesta de 20gr de un suplemento proteico de alto valor biológico (Beef&Whey) con zumo de frutas en atletas entrenados, después de cada entrenamiento, promueve cambios positivos en la composición corporal.  Ser capaz de mantener o aumentar la masa muscular durante un proceso de entrenamiento, se ha asociado en la literatura con una mejora de las vías de recuperación muscular, menor riesgo de lesiones y logro de mejores resultados durante las sesiones de entrenamiento.

Es más, se ha descrito recientemente que el efecto de los suplementos proteicos en la recuperación y el alivio del dolor muscular pueden potenciarse tomando probióticos.

Referencias

  • Moreno-Pérez D, Bressa C, Bailén M, Hamed-Bousdar S, Naclerio F, Pérez Margarita, Larrosa M. Effect of a Protein Supplement on the Gut Microbiota of Endurance Athletes: A Randomized, Controlled, Double-Blind Pilot Study. Nutrients. 10, 337; doi:10.3390/nu10030337
  • Bressa C,  Bailén-Andrino M, Pérez-Santiago J, González-Soltero R, Pérez-Ruiz M, Montalvo-Lominchar MG, Mate-Muñoz JL, Domínguez  R, Moreno-Pérez D, Larrosa M. (2017). Differences in gut microbiota profile between women with active lifestyle and sedentary women. PLoS ONE DOI:10.1371/journal.pone.0171352

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